Los Boletos del Club de Leones.
Por Emma Sepúlveda.
En una ocasión caminábamos hacia mi casa en el
barrio del pueblo mi hermano de 8 años y yo de 10. Había unos terrenos baldíos
los cuales la gente usaba para depositar la basura. Era mas o menos 1983 o 1984. Entre la basura vimos unos boletos como los
que daban en el Cinema Impala, pero estos tenían el sello del Club de Leones
Internacional. El Club había donado unos lentes a mi hermano, así que nosotros
la identificábamos como una organización que regalaba cosas. A mi se me ocurrió levantarlos y nos pusimos
de acuerdo para repartirlos y decir que era para premios. Mi hermano y yo nos
fuimos repartiendo los boletos aun faltaba mucho para llegar a casa así que el
se fue por un lado de la calle y yo por el otro repartiendo boletos a todos los
niños que encontrábamos. Les decíamos que el Domingo por la mañana deberían
estar en la presidencia para recibir regalos si salían sus boletos premiados.
Algunos niños nos pedían mas para sus hermanos, y por supuesto no se los
negábamos, mi hermano y yo teníamos una competencia de ver quien terminaba los
boletos más rápido sin tirarlos en la calle.
La mañana del Domingo mi mamá, quien siempre
iba muy temprano a las tortillas y por el mandado, le llamo la atención tanta gente
parada frente a la presidencia municipal, se arrimo a preguntar que pasaba,
porque tanta gente en Domingo en la presidencia.
Una amiga de mi mama le informo que iban a dar
regalos a los niños que llevaran boletos. Pero como que no sabe si sus hijos eran
los que andaban repartiendo boletos, ellos se los dieron a mis hijos. En eso
pasaba el señor que se encargaba de la limpieza de la plaza y le preguntaron a
que hora empezarían a repartir los juguetes y las despensas. Para esa hora cada
cual iba poniendo un regalo mas a los famosos boletos. El señor miro los
boletos y les dijo, “Estos boletos son del baile del año pasado del Club de
Leones. La amiga volteo muy enojada con mi mamá y le dijo, “Debería de darle
una mejor educación a sus hijos que no anden levantando falsos y engañando a la
gente”. Pues usted debería de estar limpiando su casa en vez de andar con todos
sus mocosos esperando cosas de gollete. No es necesario decir que allí termino
la amistad de mi mamá con esta persona que me reservare su nombre. Mi hermano y
yo nos estábamos preguntando que pasaría con los boletos. En eso llego mi mamá,
por la expresión de su cara sabíamos que estábamos en problemas, ya que nos
miro con la mirada que nos hacia presentir que nos esperaba una tremenda tunda.
“A ver los dos… vengan pa’ca, con que repartiendo boletos del Club de Leones?"
A quien se le ocurrió la idea? De donde sacaron los boletos? Mi hermano y yo nos mirábamos y nos
acusábamos mutuamente, mientras mi mama sacaba la fajilla y desde antes del
primer cintarazo nosotros ya llorábamos y pedíamos perdón…hasta el día de
hoy cuando me acuerdo lloro…pero de
risa. Cuantos se levantarían temprano para ir por sus regalos? Y encontrarse
que todo fue una broma.