ÒEL
VALIENTE VIVE HASTA QUE EL COBARDE QUIEREÓ
En esta
ocasi—n los saludo con el mismo afecto de siempre para contarles esta historia
de un suceso en su Žpoca en nuestro querido Santiago Papasquiaro.
Como
todos los paisanos y amigos de mi Žpoca recordaran, que Santiago, siempre ha
sido una regi—n donde hubo y hay empresas que l—gicamente hizo que llegara el
fen—meno de la poblaci—n flotante, (personas avecinadas en nuestra ciudad que
no nacieron all’) Ingenieros, maestros, profesionistas, trabajadores de
diferentes ramas que llegaban a este bello lugar porque as’ se los exig’a su
compa–’a donde fueron contratados.
Por
citar algunas: PROFORMEX, SOP
(SAHOP), compa–’as de construcci—n y por supuesto las escuelas nuevas, as’ que
por consecuencia llegaban familias enteras a vivir en esta cabecera municipal,
era cuando se notaba una econom’a diferente en la poblaci—n as’ como el
movimiento de veh’culos y personas producto de este avance.
Es en esta ocasi—n les platico lo que sucedi— en el bar
llamado ÓEL CENTAUROÓ
uno de
los mas populares en el barrio de Altamira, como Uds. Recordaran , se escuchaba
la mœsica de los tocadiscos de esa Žpoca, adem‡s de uno o dos caballos
esperando a sus jinetes que estaban dentro saciando su sed o bien ÒGustandoÓ un
rato, para despuŽs regresar a los pueblos o ranchos de la regi—n, el corcel
esperando y la reata por debajo de las puertas de vaivŽn caracter’sticas de
esas cantinas, y as’ tener el control de los nobles brutos.
Pues
bien, en esa ocasi—n se encontraba un trabajador de la S.O.P. que hab’a llegado
del puerto de Acapulco Gro. Tomando en el lugar, era un tipo muy alto blanco,
corpulento, haciendo gala de su f’sico, insultaba a todos ret‡ndolos a pelear o
ÒMEDIRSEÓ con el argumentado que los de Santiago no eran mas hombres que los de
Guerrero, uno de los all’ asistentes un Sr. Como de 70 anos, bajito quien era
trabajador de un rancho cercano a la ciudad, de apariencia d—cil, aspecto de
campesino, tomaba su cerveza de ÒcuartitoÓ sin
Molestar
a nadie, mas de pronto el tipo bravuc—n le invito una cerveza la cual el
declino por no tener nexos con el broncudo, este le insisti— que si no se la
tomaba por su voluntad seria a la fuerza, aun as’ el campesino no acepto, el
ÒPicudo beodoÓ le quito el sombrero y vaci— la cerveza en la cabeza del
anciano, este sacudi— su cabeza y dejo que cayera sobre si el liquido de manera
tranquila, de nuevo el sujeto en cuesti—n pidi— otra cerveza y le dijo que la
bebiera, no la acepto el ranchero y de nuevo se la vaci— en la cabeza, el
agraviado paisano opto por salir a su caballo saco un morral y entro de nuevo a
la cantina
Se
acerco al belicoso sujeto y de dentro de su alforja saco una 9mm. Escuadra,
subi— el tiro y le dijo al tipo: ÒAmigo creo que usted. de tan lejos vino a
buscar la muerte aqu’ a Santiago donde no somos as’, ahora tengo que dar a
usted lo que busca, lastima de juventud
El
valiente le rogaba por su madre santa que no lo matara, le imploraba que lo
perdonara , demasiado tarde, le asesto 6 tiros a quema ropa el anciano, salio
tranquilo tomo su caballo y salio rumbo a la sierra, el moribundo individuo
salio cayŽndose, caminaba con mucha dificultad, desangr‡ndose en la v’a
publica, pero sin caer, llego por su propio pie hasta el hospital general
S.S.A. (ahora donde esta la cl’nica nueva del IMSS, hab’a unos escalones donde
all’ quedo muerto desangrado producto de tales impactos, fue su corpulencia que
le preemiti— llegar hasta all’, pero muerto. Con profunda tristeza vinieron sus
familiares para trasladar el cuerpo a su lugar natal en el estado de Guerrero.
ÒNO SE
DEBE SUBESTIMAR AL ORIUNDO DE ÒSANTIAGO PAPASQUIAROÓ
GENTE
NOBLE PERO HASTA CIERTO PUNTOÓ
Hasta la pronto.