
Por Victor Manuel Alvarez. (Manolo). victoralvarez@chagocity.com Una de las herencias más bonitas y de las que perduran generación tras generación, son las historias, relatos y anécdotas que los abuelos les contaron a nuestros padres y estos nos la relataron a nosotros. Tal vez esa historia llego a nuestros oídos por que algún personaje de Santiago nos la contó. La historia que a continuación les narro me la contó mi padre y orgullosamente la narro para ustedes. Mi Padre, Don Juan Alvarez Melero, que en paz descanse. Nació en San Andrés de Atotonilco, mi padre me lego muchos relatos, anécdotas, leyendas y chistes de esta hermosa región, de nuestro Santiago Papasquiaro. Durante la época de la Revolución Mexicana, se tomaron muchas riquezas y se habla de que existen grandes tesoros ocultos en la sierra del estado de Durango, esto fue por los decomisos de capital que generales revolucionarios hacían a los acaudalados de la época con el fin de contribuir a la causa revolucionaria. Y muchos generales los escondieron el fin de que acabada la revolución volver y sacar el tesoro y vivir una vida mas placentera. Desde Santiago Papasquiaro se divisan unos cerros en forma de crestas o cabezas formados así por la naturaleza misma. Estos son los cerros que encontramos al inicial re descenso de la carretera Durango-Santiago Papasquiaro entre Santa Teresa y las curvas que nos llevan hasta nuestro querido Santiago Papasquiaro. Estos cerros mi padre me dijo que se llaman los cerros del puerto. En estos cerros un personaje que yo conoci, y que la mayoría de los Pinoleros conocíamos tan solo al sonar su voz. Él decía que era periodista y de los buenos, y si en efecto cada mañana caminaba muy aprisa las calles de Santiago Papasquiaro cargando sus periódicos y anunciando con aquel inconfundible son de “La Voz de Durango, numero de hoy” Era Naty el Coyote voceador del diario “La Voz de Durango”. Este personaje, Naty, al hacer una excursión por los cerros del puerto, encontró una de las cuevas que allí existen. Entró a la cueva y encontró una gran cantidad de cajones de madera. Dentro de los cajones había barras de oro. Encontró también jarros y otros recipientes hechos de cuero y llenos de monedas de oro. Naty quedo impresionado por la gran cantidad de valores, tanto en moneda como en joyas, y artículos de oro se encontraban en la cueva que se le hacia imposible llevarlos a Santiago Papasquiaro. Naty contaba que le llamo la atención que también había osamentas humanas. penzo que las personas que llevaron el tesoro fueron asesinadas y sepultadas con el tesoro, para prevenir que dijeran o que ellas mismas fueran a sacar tal fortuna. Nuestro voceador intento llenar sus bolsillos de monedas de oro, y cargar algunas de las barras, pero escuchaba una voz que decía. “Todo o Nada” “Todo o Nada” por lo cual salió despavorido del fondo de la cueva, regresando a Santiago. Después de un largo tiempo busco quien quisiera acompañarlo y patrocinarlo para sacar ese tesoro de los cerros, pero nadie le creía su historia, así que opto por irse solo y de nuevo regresar, y tener la precaución de ubicar bien la cueva y elaborar un mapa. Decían que el coyote después de buscar y buscar ya no pudo encontrar donde estaba la entrada de la cueva. Esto hizo que cayera en una frustración y depresión que refugiándose en el alcohol y en sus momentos de delirio solía decir. “Todo o Nada”, “Todo o Nada” Hay muchas personas que afirman que el General Francisco Villa había mandado esconder un gran tesoro en los cerros cerca de Santiago Papasquiaro. Comentario Por el Meduso. Yo creo que el coyote si saco algunas monedas o se gano la forma de entrar a esa cueva, ya que se le veía con grandes medallas de la Virgen de Guadalupe y el Sagrado Corazón de Jesús, mi hermano Moisés le pregunto una vez donde había sacado esas medallas, lo cual el Coyote le contesto. Yo soy indio puro y en la cueva de todo o nada solamente los indios puros podemos sacar pero lo que se saca se tiene que devolver a la cueva. |
